Reina de mil noches, tu que habitas en lo mas alto del cielo, permíteme contarte mis secretos…
De cuando en cuando asomo la cabeza por la ventana, no ha menguado, sigue ahí, solo que ahora más solemne que antes, con esa elegancia y porte dignos de lo que es, una reina. He pensado escribirle muchas veces, he pensado en contarle tantas cosas, he pensado incluso en visitarla, sin embargo, cada vez que me decido al final, siempre termino desistiendo, que lejana esta de mi, que inalcanzable se torna cada vez, siempre me asalta la locura y luego una explosión para terminar en una calma relativa, tan fácil y que imposible seria ser una estrella en el firmamento, para poder acompañarla noche a noche, para poder hablarle al oído, será que no sabe de mi? Si, soy yo, tu enamorado de cada noche, el que vive para admirarte, el que escribe cartas que nunca leerás, el que le habla a todo mundo de ti, el que día a día vive la locura de la añoranza, el que sueña con un abrazo calido y un beso tuyo, el que moriría por simplemente una mirada tuya, que enfermo amor el mío, que patético, pero que hermoso estar tan ciego. Llenare mil y un hojas con las palabras mas bellas, con el amor tan prodigioso escrito en unas líneas, seguiré recitándote mis poemas a la luz de este candil, seguiré admirándote noche a noche con enfermo placer, mientras tu, mi amada reina continuas con tu eterno viaje por el infinito firmamento.
De cuando en cuando asomo la cabeza por la ventana, no ha menguado, sigue ahí, solo que ahora más solemne que antes, con esa elegancia y porte dignos de lo que es, una reina. He pensado escribirle muchas veces, he pensado en contarle tantas cosas, he pensado incluso en visitarla, sin embargo, cada vez que me decido al final, siempre termino desistiendo, que lejana esta de mi, que inalcanzable se torna cada vez, siempre me asalta la locura y luego una explosión para terminar en una calma relativa, tan fácil y que imposible seria ser una estrella en el firmamento, para poder acompañarla noche a noche, para poder hablarle al oído, será que no sabe de mi? Si, soy yo, tu enamorado de cada noche, el que vive para admirarte, el que escribe cartas que nunca leerás, el que le habla a todo mundo de ti, el que día a día vive la locura de la añoranza, el que sueña con un abrazo calido y un beso tuyo, el que moriría por simplemente una mirada tuya, que enfermo amor el mío, que patético, pero que hermoso estar tan ciego. Llenare mil y un hojas con las palabras mas bellas, con el amor tan prodigioso escrito en unas líneas, seguiré recitándote mis poemas a la luz de este candil, seguiré admirándote noche a noche con enfermo placer, mientras tu, mi amada reina continuas con tu eterno viaje por el infinito firmamento.

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