Friday, May 22, 2009

Reina de mil noches

Reina de mil noches, tu que habitas en lo mas alto del cielo, permíteme contarte mis secretos…

De cuando en cuando asomo la cabeza por la ventana, no ha menguado, sigue ahí, solo que ahora más solemne que antes, con esa elegancia y porte dignos de lo que es, una reina. He pensado escribirle muchas veces, he pensado en contarle tantas cosas, he pensado incluso en visitarla, sin embargo, cada vez que me decido al final, siempre termino desistiendo, que lejana esta de mi, que inalcanzable se torna cada vez, siempre me asalta la locura y luego una explosión para terminar en una calma relativa, tan fácil y que imposible seria ser una estrella en el firmamento, para poder acompañarla noche a noche, para poder hablarle al oído, será que no sabe de mi? Si, soy yo, tu enamorado de cada noche, el que vive para admirarte, el que escribe cartas que nunca leerás, el que le habla a todo mundo de ti, el que día a día vive la locura de la añoranza, el que sueña con un abrazo calido y un beso tuyo, el que moriría por simplemente una mirada tuya, que enfermo amor el mío, que patético, pero que hermoso estar tan ciego. Llenare mil y un hojas con las palabras mas bellas, con el amor tan prodigioso escrito en unas líneas, seguiré recitándote mis poemas a la luz de este candil, seguiré admirándote noche a noche con enfermo placer, mientras tu, mi amada reina continuas con tu eterno viaje por el infinito firmamento.

Thursday, May 21, 2009

Totalmente de acuerdo

No somos casos aislados, los eventos que a unos nos toca vivir, pueden ser mal de muchos, precisamente hoy dando vuelta por algunos blogs de los que tengo como favoritos, me encontré con esta reflexión, que por mucho coincide con mi forma de pensar con respecto a mi situación laboral actual:

“Estoy cansado de promesas que nunca se cumplen y estoy muy cansado de que me quieran hacer creer que gozo de simpatía y preferencia si todo lo que recibo tiene sus asegunes tan cabrones como el creer que extraer dos muelas además de la careada ayudará a evitar que las infecciones se corran. Y sin embargo, dentro de todo esto, encuentro algo positivo: el hecho de que me siga enfadando.
Son las cosas en el sótano. Si, aun tengo cosas en el sótano, todo lo que necesito sacar de mí. Si me molesto es porque aun tengo ambición y no he terminado de acostumbrarme, no me he terminado de convertir en un estúpido conformista agachón émulo de lavandero chino y no he ofrecido a nadie el estúpido almidón en su chingada camisa.
Si aun me enojo, significa que no estoy dispuesto a dejar que otros me digan si soy bueno o soy malo y buscar a quien culpar en caso de que me digan que soy malo.
Hoy que encontré mis ambiciones, las meto a mis bolsillos antes de que me digan que debo dejarlas aquí porque son propiedad de la empresa. Me las llevo a donde quiera que vaya y busco entonces un suelo fértil donde sembrarlas”.